martes, 5 de febrero de 2013

LA COMPASIÓN


La compasión es un florecimiento no calculado, es algo que emana. Das porque no puedes hacerlo de otra manera. (Osho)

Este tema surgió de la recomendación de un amigo de ideas profundas, sin embargo para comenzar esta reflexión me pregunte ¿qué es la compasión? la compasión es un sentimiento humano que se manifiesta a partir del sufrimiento del otro. Más intensa que la empatía, la compasión describe el entendimiento del estado emocional de otro, y es con frecuencia combinada con un deseo de aliviar o reducir su sufrimiento.

Según la perspectiva cristiana Pablo de Tarso (El Apóstol Pablo, en el cristianismo) afirmaba que la compasión es "reír con los que ríen y llorar con los que lloran", enlazando el valor de la compasión con la idea de compartir, él enfatiza más bien en la virtud de la empatía. El sentimiento de compasión se ha asociado a un sentimiento pasivo de lástima o pena ante la desgracia que nos produce el dolor de otro. Sin embargo, la solidaridad, como positiva actitud de generosidad y cuidado de los demás resulta psicológicamente incomprensible sin el motivo de la compasión. Muy a menudo, cuando pensamos en la compasión pensamos en dos cosas: lastima o pena, que significa sentirse mal por los demás; y empatía, que significa sentir lo que siente otra persona. En realidad, la compasión en el Budismo significa amor incondicional. El amor significa la preocupación por el bienestar de los demás (no el amor romántico), e incondicional significa sin tomar en consideración el reconocimiento, la recompensa o la recepción de algo a cambio.

Si deseamos tener un corazón compasivo, se debe cultivar los sentimientos de empatía o proximidad hacia los demás. También debemos reconocer la gravedad de su desdicha. 

domingo, 30 de diciembre de 2012

CERRANDO CICLOS




Esta finalizando este año 2012, y  voy a recibir el nuevo año en mi tierra Venezuela, con un clima tropical que es un regalo para mis sentidos, por otro lado, podré disfrutar de las fiestas de fin de año según las tradiciones de mi país. Sin embargo, este año que se va, ha sido un año de muchas experiencias dolorosas a nivel personal, he tenido muchas pérdidas que me han permitido  auto descubrirme y aprender a convertir las experiencias nada agradables en positivas.

Además, me ha permitido aprender que la vida es un proceso dinámico de aprendizajes,  que es generado por unas series de experiencias vividas, que lo único que tenemos seguro es el “ahora”… porque el mañana es incertidumbre. Todo cambia en un instante y puede ser un cambio profundo y momentáneo. También he aprendido que no debemos esperar nada de nadie, sino dejar  que actúen con libertad… cada quien debe ser responsable de sus decisiones y de sus actos. Todos querrán juzgarte y decirte que tienes que hacer… pero siempre el que debe tomar las decisiones eres tú…aunque el mundo te diga lo contrario… y es lo más frecuente.

Por otro lado, los acontecimientos de este año me han hecho ver la vida tan simple y no me preocuparme por cosas superfluas. Todas estas pérdidas me han generado tanto dolor en mi corazón, que en algún momento he sentido la soledad y las ganas enorme de volver a tener lo que he perdido.  Sin embargo, lo que siempre me ha dado fuerza para seguir adelante es la célebre frase de mi madre… pa´lante hija…

Dedico mi blogs de este año 2012 a mi hermano Marcelino Zambrano que me enseño lo que es la generosidad, el amor incondicional y dar siempre sin esperar… a mi mami una mujer muy fuerte capaz de superar cualquier dificultad de la vida, y  le gustaba ayudar a los demás sin esperar nada de nadie… a mi papi que nunca dejó que la tristeza le quitará el optimismo por vivir…. Y me enseño a mirar los acontecimientos negativos como aprendizajes. Los amo enormemente…

Gracias a todos lo que me han seguido, espero que el año que viene podremos continuar reflexionando juntos y les deseo feliz año 2013 para todos... 








jueves, 29 de noviembre de 2012

LOS CAMBIOS PERSONALES



Los cambios son procesos duros si se tratan de cuestiones personales, sin embargo al principio piensas que no podrás adaptarte, pero después con el pasar de los días comprendes que se puede continuar la vida y adoptas esos nuevos aprendizajes.

He comprendido esto en mi visita a Venezuela, que el cambio es constante y quizás lo más seguro, a veces pensamos o queremos que todo continué estático, como por ejemplo qué nuestros padres siempre estén presente en nuestras vidas y que las costumbres de nuestras casas nunca cambien, no obstante todo cambio es posible. Lo más difícil es enfrentar esos cambios y verle el lado positivo.

Refugiarse en la idea que nada va cambiar en tu núcleo familiar es un mecanismo de defensa, ya que es el lugar donde te sientes seguro, por lo tanto, a veces los cambios no tan positivos no son contemplados, tales como: la muerte de un familiar, la pérdida de memoria de algunos de tus padres y ni siquiera contemplas que los miembros de tu familia no te conozcan en profundidad, siempre tendemos a tener ideas idealizadas de los miembros de tu familia y de sus relaciones, sin embargo todo esto hace que tengas que enfrentar cambios o turbulencias que quizás a nivel emocional no estabas preparada, lo relevante es enfrentarlos y aprender de todos los acontecimientos, aunque al principio veas caminos oscuros.

En este viaje que comencé para reencontrarme con mis raíces, ha sido un auto-descubrimiento personal me ha permitido experimental como los cambios son constantes, de los frágiles que somos y dar fe de la importancia del ahora.  

jueves, 18 de octubre de 2012

LA ESPERANZA




Cuando piensas o dices la palabra "Esperanza" te viene a la mente la posibilidad, de tener lo que deseas aunque parezca difícil, pero eso no es suficiente para tener todo lo que deseas parece que  la esperanza es creer en ti mismo, esto me hace recordar una frase Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés que dice “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”. Así es la esperanza es creer que algo mejor vendrá de pues de la tormenta

Según Nietzche la esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte y de acuerdo con Séneca una esperanza reaviva otra. Y ambos tienen razón: la esperanza es un detonante para ponernos en marcha y enviarnos a trabajar con fuerza detrás de un ideal. En la práctica trabajamos, nos movemos y actuamos porque tenemos la esperanza de llegar a alguna parte, de lograr un objetivo, de alcanzar una meta o hacer realidad un sueño. 

LA NOCION DEL TIEMPO



Cuando somos niños, no poseemos noción  del tiempo, tendemos a percibir que los días pasan rápido y más cuando estás inverso en  una actividad que te gusta, como por ejemplo:  jugar con tus amigos, correr en el parque, en mi caso cuando estaba jugando con mis Barbie;  gracias a esa inocencia casi nunca, pensamos en el futuro y no nos hacemos pregunta como: ¿qué pasara si?; siempre estamos protegidos por nuestros padres, ya que ellos son los responsables de que todas nuestras necesidades estén cubiertas, es inevitable decir que “nos sentimos seguros”, no hay nada que nos preocupe, y a veces tendemos soñar despierto en la infinitas manera de dedicar nuestra vida,  muchos expresamos algunas de estas afirmaciones “cuando sea grande quiero ser bombero, policía, ser mi mamá y hasta marinero”, no tenemos noción de que es importante y que no,  esa es la niñez, una mágica etapa de la vida, donde los sueños son realidades y las experiencias nos hace fluir. 

Sin embargo, cuando comenzamos a tomar conciencia de nuestra responsabilidad de la vida, adoptamos conductas muy típicas de que estamos madurando, preguntarnos por el futuro, ¿Qué pasará?, ¿Cómo será el futuro?, ¿En qué trabajare?; ¿Tendré aptitudes para lo que estoy estudiando?, junto a esta cantidad de preguntas, existe una movilización de hormonas y de emociones que nos hacen vulnerable o rebeldes sin causa. Por otro lado, ya nuestros padres se convierten en algunas ocasiones en proveedores de recursos,  y disminuimos las muestras de cariños porque consideramos que es una conducta de niños, no obstante, nuestros padres siempre están allí para apoyarnos en nuestras decisiones y también en nuestras equivocaciones. Para algunos comienza una etapa de descubrimiento personal y de experiencias vividas, que luego son anécdotas para toda la vida. Una etapa como la universidad nunca se podrá repetir… Y  es inevitable allí algunos tomamos conciencia del tiempo y del futuro, y comenzamos a tener la creencia que para ser feliz necesitamos tiempo.

Estos dos ejemplos ilustran que el tiempo pasa de brisa como un abrir y cerrar de ojos,  por eso lo único seguro es el ahora, “es este momento”, ya lo que paso son anécdotas de la vida y el futuro ni siquiera existe... el ahora es lo único que puedes cambiar y a su vez generar aprendizaje, digo esto porque  en cuestión de horas, minuto todo puede ser diferente a lo que tenias, por eso aprovecha el tiempo que tienes ahora… para ser feliz y hacer feliz a lo que tienes a tu alrededor, así como cuando éramos niños que nos dejábamos llevar por el ahora…

lunes, 24 de septiembre de 2012

¿La felicidad está relacionada con la riqueza?


En este mes se publicó en la revista “todo en domingo” que se publica todos los domingo en el periódico el Nacional en Venezuela el siguiente articulo “Felicidad a la Criolla” y cuál es mi sorpresa que me encontré que “Venezuela tiene años en los primeros puestos de los rankings de felicidad que han realizado diversas instituciones, el más reciente el World Happiness Report 2012 de la Universidad de Columbia, en el que aparece como el país más feliz de Sudamérica”. Sin embargo, esta afirmación ha causado escepticismo en algunos de mis amigos, que señalan que cómo es posible que Venezuela sea el país más feliz de Sudamérica, cuando posee el índice más alto de inseguridad en dicha región, por esta razón trataré de explicar cómo puede ser posible estos resultados y tratar de explicar acerca de algunos mitos que tenemos de la felicidad.

Unos de los obstáculos para conseguir la felicidad es que la mayoría de nuestras creencias acerca, de lo que nos hará felices en realidad son erróneas, aunque las hayamos adquiridos a base de repeticiones, nos hayan convencido nuestros compañeros y nuestros familiares y hayan sido reforzadas por las historia y las imágenes omnipresentes en nuestra cultura. Unos de los primero mitos es que la felicidad es algo que tenemos que encontrar, que está allí afuera esperando en alguna parte, en un lugar que queda fuera de nuestro alcance, una especie de paraíso terrenal. Podríamos llegar hasta allí, claro que sí pero solo si ocurren las cosas correctas: si nos casamos con el príncipe azul, si conseguimos el trabajo soñado, si adquirimos cosas materiales como un coche, casa etc. Lo importante, saber que la felicidad no está allí fuera, esperando que la encontremos y a la descubramos. Y no esa allí fuera por la sencilla razón que está dentro de nosotros. Por más banal que se escuche la felicidad es una estado mental que depende de cada individuo, un ejemplo de esto es,  Viktor Frankl un psiquiatra que fue prisionero en el campo de concentración auschwitz,  señala en su libro “el hombre en busca de sentido”, que el hombre puede conservar un reducto de libertad espiritual, de independencia mental, incluso en aquello crueles estados de tensión psíquica y de indigencia física,  pero la elección o la responsabilidad es individual, para decidir su propio destino, por lo tanto, si quieres ser feliz mañana, y todos los días de tu vida, tiene que elegir tu actitud ante la vida y manejar tu estado mental, por lo tanto, el único responsable de tu bienestar psicológica y de tu estado mental eres tú. (Lyubomirsky, 2011)

Otra falacia es la noción de que solo seriamos felices si cambiaran un poco las circunstancia de la nuestra vida. Esta manera de pensar es lo que llama Lyubomirsky, (2011) la autora del libro “La ciencia de la felicidad” “sería feliz si….” y pasamos la vida esperando aquello o alguna cosa, que si la tendríamos nos haría feliz… Pero cuando la tenemos, aparece otra necesidad y pareciera que la felicidad depende de objetos o cosas sin sentido… pero pregunto ¿En cuántos minutos eres feliz si lo tienes? Y Después, iremos por otro cosa, para volver ser felices.

También es importante señalar, que aunque no te lo creas por  ir a trabajar en un carro de lujo, que seas joven o viejo, que tengas más tarjetas de créditos, que vivan en una zona o otra de Caracas o España, tus oportunidades de ser feliz y de llegar a ser más feliz son más o menos la misma… En una investigación realizada se encontró que en EEUU en 1940, aproximadamente un tercio de los hogares no tenia agua corriente, ni váter, ni ducha y más de la mitad de la población no tenia calefacción central. Si en 1940 tenias 25 años o más, solo tenías un 40 % de probabilidades de haber acabado la primaria, un 25% de probabilidades de haber acabado la secundaria y apenas un 5% de probabilidad de haber acabado la universidad. Cuando se pedían que valoraran su satisfacción general en la vida, decían que eran muy felices con una puntuación media de 7,5 sobre 10. Aparentemente, el mejor trabajo del mundo  y los aparatos adicionales que tenemos en realidad no nos hacen felices, aunque pensemos que sí. Las personas ricas tienen mucho más bienes materiales que las demás personas, pero algunas  investigaciones demuestran que no son mucho más felices. (Lyubomirsky, 2011)

Cuando observamos una publicidad en cualquier revista, donde vemos mujeres hermosas con ropa de marca y accesorio marcas, observamos una sonrisa en su cara… decimos ¡que feliz es…! y también existe expresiones ¡si ganará la lotería… fuese tan feliz!… sin embargo, esto no nos hace más feliz, por más que uno alcance finalmente sus objetivos monetarios, esto no se traduce en un incremento de la felicidad. En un estudio de 792 adultos adinerados, más de la mitad afirmo que la riqueza no les daba más felicidad, y un tercio de lo que tenían un activo que superaba los 10 millones de dólares dijeron que el dinero producía más problemas de lo que resolvía, además tiene mayor probabilidad de sentir angustia e ira todo el día. (Lyubomirsky, 2011)

Después de haber explicado un poco cuáles son algunos de los mitos que tenemos de la felicidad, podríamos señalar que Lyubomirsky, (2011) en su libro señala que para desarrollar la felicidad, recomienda algunas actividades o modo de vivir tales como: ver el lado positivo del trauma, consiste en buscar algo valioso o bueno en una pérdida o en un acontecimiento negativo de la vida, es como cambiar la perspectiva de la vida, sentir que la vida tiene más valor, por ejemplo en Venezuela tenemos la capacidad, de cambiar los acontecimientos de la vida, por chistes, así como lo observamos en la pagina web que se llama "Chigüire bipolar", que cambia las noticias de la realidad que existe en el país, por una realidad utópica o por una comedia irreal, solo con el objetivo de generar risa y humor, de los acontecimientos de la vida y de sus consecuencias, como por ejemplo tienen algunos titulares como: “Chávez pide a Dios, que se lleve a Diosdado, al gato o al que sea, pero a él no…”;  “Chávez amenaza: si pierdo, lo único que sonará en las radios será Maná”, “ 5000 secuestradores Venezolanos celebran aprehensión de un mercenario gringo…” es cambiar la perspectiva real, por una que pueda generar alegría o risas y a su vez quitarle importancia a los acontecimientos. Además, un ejemplo de esto es el artículo de Laureano Márquez: ser Venezolano que señala:

“Ser venezolano es resolver con lo que se consigue, preparar un desayuno con lo que sobró de ayer. Ser venezolano es tener pasión por la música, cantar y bailar sabroso. Es tomarse una cerveza fría en la mañana para matar el ratón ( resaca ) de ayer. Ser venezolano es encomendarse a La Virgen, pedir la bendición, es persignarse antes de emprender algo importante. Ser venezolano es ser contradictorio, es tener un país en los sueños y otro en la práctica cotidiana, también tener la certeza de que todo va a estar bien. Es criticarnos a nosotros mismos y decir: “bueno, es que somos así, qué vamos a hacer” o “por eso estamos como estamos”. Ser venezolano es creer que somos un país rico, no tolerar al abusador cuando el que no abusa es uno. Ser venezolano es ser sensible ante el dolor ajeno, echarle una mano al otro, ser compasivo, perdonar y no ensañarse con el que está en desventura. Ser venezolano es hablar una lengua diferente, muy parecida al español, pero mucho más rica, llena de gestualidades, de palabras nuestras. Ser venezolano es vivir con la certeza de que no hay mujeres más bellas que las nuestras, de que tenemos cielo, selva, nieve y playas fabulosas al alcance de la mano. Ser venezolano es contar con el humor, con una gracia característica de esta Tierra de Gracia, que, como en el Jardín de Epicuro, nos permite reír de la insensatez sin que caigamos en la debilidad de odiarla.

Por otro lado, las psicólogas María Elena Garassini y Pura Zavarce, en el capítulo "El bienestar de los venezolanos", del libro La felicidad duradera, afirman que en el ámbito de las relaciones y vínculos, resalta la importancia de contar con una pareja funcional y de redes de apoyo, representadas por la familia y amigos, para la construcción de una percepción positiva de felicidad y bienestar de las personas en su vida. "Estas dimensiones son altamente valoradas en la cultura o la idiosincrasia del venezolano", y también lo señala Lyubomirsky, (2011), que el apoyo social, las relaciones interpersonales, cómo afrontamos los problemas, hacen que cada día nuestro estado mental cambie y podamos ser más felices, en Venezuela hay expresiones que señalan como debes ver los problemas… “No hay mal que por bien no venga” "Al mal tiempo buena cara..." o “pa´lante es para allá”, expresiones que utilizamos siempre para ver el lado positivo de las circunstancia de la vida, sino hacemos un chiste, para reírnos, con el objetivo de que nos de fuerza, para continuar el camino.  Sin embargo, no debemos olvidar que la felicidad es una decisión personal e individual, y las circunstancias pueden ser adversas pero quien decide su estado mental eres tú.

viernes, 3 de agosto de 2012

LAS ORIENTACIONES DEL CONTRATO PSICOLOGICO Y SU INCIDENCIA EN LAS ORGANIZACIONES



La reorganización del mundo laboral que se ha producido en las últimas décadas y que forma parte de la cada día más amplias transformaciones sociales, económicas y tecnológicas han llevado a tomar en cuenta nuevamente un concepto que apareció en el discurso de las ciencias sociales hacia finales de los años cincuenta y que a partir de los años 80 comenzó a tener una renovada atención en la Psicología organizacional:El Contrato Psicológico.

El contrato psicológico (CP) representa las creencias acerca de las obligaciones reciprocas entre las dos partes (empleado-empleador) comprometidas en una relación de intercambio. (Rousseau, 1989, 1995). Un contrato psicológico emerge cuando una parte cree que se ha hecho una promesa de futuras compensaciones, se ha realizado una contribución y en consecuencia, se ha creado una obligación de proporcionar beneficios futuros. (Rousseau, 1989, 1995). Existen dos tipos de contrato psicológico: el contrato psicológico relacional y el contrato psicológico transaccional, denominaciones que se ubican en los polos de un hipotético continuo contractual (Rousseau, 1995).

El contrato transaccional, se ha considerado equivalente con la relación de intercambio económico. (Robinson y Rousseau, 1994). Las obligaciones que se consideran como transaccionales son poco flexibles (los cambios requieren renegociar el contrato escrito), y están representadas por un intercambio monetario especifico entre las partes (empleado-empleador) durante un periodo determinado de tiempo. En este tipo de contrato los empleados tienen poca implicación emocional, compromiso y lealtad por la organización. (Rousseau, 1990; Rousseau y Parks, 1993). Aún más, los participantes de este tipo de contrato se pueden sustituir (Parks, 1997). Rousseau y Parks (1993) afirman que una ventaja de la poca implicación de las partes es que la terminación o la modificación substancial del contrato se pueden dar sin que exista un gran impacto emocional.

Por otro lado, Rousseau (1995) señala que en los empleados con contratos de trabajo de modalidad temporal (contratos de poco tiempo de duración), es probable que predomine el contrato psicológico transaccional. En el otro extremo de ese continuo está el contrato relacional, el cual es un acuerdo abierto entre las partes para establecer y mantener una relación que implica una considerable inversión, por parte de empleados y empleadores, y cuyas obligaciones implican intercambios monetarios (p. ej., paga por servicio), no monetarios y socio-emocionales (p. ej., lealtad por seguridad laboral). (Alcover, 2002; Millward y Hopkins, 1998).

El intercambio relacional favorece el establecimiento de lazos afectivos y la emergencia de tendencias de afiliación. Estos contratos tienen la característica de ser en gran medida flexibles. Los términos de este contrato, que son subjetivos y les falta especificidad, son comprendidos por las partes. Los incentivos para los miembros de la organización incluyen formación, desarrollo y planes de carrera dentro de la empresa

El contrato relacional ha sido vinculado a los trabajadores que prevén un contrato de larga duración con un empleador (Rousseau, 1990), y ha sido equiparado con la relación de intercambio social (Robinson Rousseau 1994). Implícitas en tales contratos están las obligaciones recíprocas de buena fe y flexibilidad para modificar las condiciones a medida que la relación evoluciona. Aquellas organizaciones en las que se considera que tienen contratos relacionales con sus empleados están apoyadas por normas culturales que reconocen el compromiso mutuo y el empleo de larga duración.

Es importante señalar, que el contrato psicológico se establezca desde que el aspirante esta en el proceso de selección, ya que el representante de la empresa  puede crearle  expectativas al aspirante en los siguientes interrogantes: 1) ¿Cuanto será su paquete anual? , 2) ¿Cuantas veces al año va tener aumento de salario?, 3) ¿Cuáles son los beneficios contractuales de la empresa?, 4) ¿Posibilidad de promoción?, todos estos interrogantes, sino se  responden de manera efectiva  durante el proceso de selección, evidentemente pueden crearle al aspirante expectativas que no están contempladas en el contrato de trabajo, las cuales pueden ser cumplidas o no por la organización. Si estas expectativas son cubiertas, es probable que se manifieste un mayor vínculo emocional del empleado con la empresa y una identificación con la cultura organizacional. Sin embargo,  si no se cumplen estas expectativas es probable que el trabajador sienta una gran decepción y busque otra oportunidad de empleo que satisfaga sus expectativas económicas y socioemocionales.

Por lo tanto, se debe estar atento cuando se atrae personal capacitado para la organización y se espera que estos establezcan vínculos con la misma. Se debe tratar de establecer un contrato psicológico relacional que nos permita crear un vínculo emocional y una completa identificación del trabajador con la cultura de la empresa. Esto se desarrolla a través de un proceso de selección atractivo, con mucha información de la empresa, con procesos de inducción acordes con el puesto de trabajo, con una cultura organizacional que este clara en la visión y misión del negocio, con tareas claras en el puesto de trabajo y lo más importante con beneficios contractuales claros y bien informados durante el proceso de selección y en la inducción, ya que esto garantizara que el aspirante tenga toda la información de la empresa y que en ningún momento piense que ha sido engañado.

En conclusión las organizaciones deben incrementar o reforzar la formación de un contrato psicológico relacional en los empleados, ya que tendrán una actitud hacia el trabajo más positiva, un mayor compromiso y menor tendencia de abandonar el trabajo. Todo esto puede incidir en una mayor productividad, una  menor rotación de personal y probablemente una mejora en la calidad de los servicios que presta la organización.